Un fanático del cuadro bávaro se metió sin que lo invitaran en la celebración del plantel después de la victoria frente al Barcelona, que le dio un pase a la final. Los guardias lo individualizaron y pese a que el francés quiso 'escudarlo', se lo terminaron llevando detenido. Sin embargo, el delantero se apiadó y corrió hacia su posición para entregarle su camiseta. MIRÁ EL GRAN GESTO DE RIBERY